Afición Deportiva
·5 de abril de 2025
Cultural 1 – 0 Arenteiro: mazazo al campeonato

Afición Deportiva
·5 de abril de 2025
La Cultural vuelve a lucir garra en los últimos minutos para derrocar al Arenteiro y aprovechar el pinchazo del Nástic en Sestao
Homenaje idílico el que le ha brindado la Cultural a los cinco mineros fallecidos esta semana. Pues su desempeño de este sábado ha sido propio de los que portan con honor el pico y la pala. Casi noventa minutos de cavar y picar piedra para, casi al borde del descuento, hacer que estallase el Reino de León. Un estallido con sabor a campeonato por su significado. Supone romper la peor racha en la temporada hasta el momento, transmitir tranquilidad y abrir más la brecha. ¿El motivo? La derrota del Nástic de forma simultánea en Sestao.
Las ocasiones llegaron por su propio peso, más en la segunda mitad que en la primera, y solo faltaba acierto. Pese a los doce remates realizados, tan solo tres fueron entre los tres palos. Sino era la defensa del Arenteiro, era una excesiva generosidad de 3/4 hacia arriba la que impedía ver puerta. Hasta que llegó Satrustegui, un central, para abrir la lata. Se impuso el vasco en el área contraria para, a centro de Álvaro, perforar a un Adrián López que apenas había tenido que intervenir en los 88 minutos previos. No por falta de insistencia por parte de los leoneses, sino de puntería.
Apostó Llona por tres mediocentros puros: Maestre, Bicho y Barri; escorando a Chacón a la izquierda y, a partir de ahí, generar superioridades. Jardiel, por su parte, adaptó su once a las bajas de Diego García y Tarsi, ambos sancionados. Y, lo cierto, es que no las notaron en un inicio. Saltaron al tapete inmaculado con las ideas muy claras: presión alta y organizada, juntos atrás y tratando de aprovechar sus oportunidades. Les valió para provocar que el respeto y la pelea nula se instaurase durante el primer cuarto de hora.
Fuente: Peio García /Leonoticias
Fue pasado el minuto quince cuando la Cultural creció desde las botas de Pibe. El hispano-argentino, desde el costado derecho, se convirtió en un puñal y, por ende, en una pesadilla para Imbene. Ya fuese por dentro, por fuera o asociándose con Víctor Garcia, el peligro era constante. ¿Qué faltaba? Levantar la cabeza a la hora de realizar los centros. No importaba el costado por el que ensancharon el campo que, tanto Álvaro como el propio Pibe, ponían el esférico en el área pequeña sin fijarse cómo la estaban cargando sus compañeros.
Chacón, dejándole la banda izquierda entera para Álvaro en la mayoría de las ocasiones, tampoco estaba especialmente fino. Eran Bicho y Barri los que manejaban el tempo, mientras que Maestre ejercía de camión de la basura. Fue del 15´ al 35´ cuando, a través de varios disparos desde la frontal tanto de Pibe, Chacón y Bicho, merodeó la Cultural con el primero. ¿Después? Se rehízo el Arenteiro para llevar el choque a su terreno, dormirlo y que no pasara absolutamente nada. Los gallegos también llegaban heridos a la jornada y un empate les podía saber a oro.
Los goles en los minutos finales suelen atribuirse a la suerte, a la fortuna de momentos concretos. Pero, cuando ya son once los punto sumados del 88´ hacia delante, la casualidad comienza a tornarse en causalidad. Quizás no se deba tanto al azar, sino a la capacidad de insistencia y persistencia. Ah, y de saber sufrir en momentos indicados. Esto último es lo que le estaba faltando al conjunto de Llona en los últimos tiempos, pues otorgaban una endeblez atrás impropia de un líder.
Hoy, en un regreso del asueto agresivo por parte de los visitantes, se enfundaron el mono de trabajo. Pues se puede decir que Eneko Satrústegui anotó dos tantos en el día de hoy: el de la victoria y el conseguido al salvar sobre la misma línea de cal el gol del Arenteiro. Lo segundo significó un punto de inflexión en el partido, ya que la Cultural reaccionó al instante. Manu Justo dispuso de un mano a mano en la siguiente jugada que se marchó rozando el palo, pero que indicaba el camino de cómo hacer daño.
Restaba media hora para la conclusión por entonces, treinta minutos de asedio culturalista. Entró Samanes con mucha energía y un centro suyo apunto estuvo de convertirse en el primero para los suyos. Calderón, al igual que Artola o Escobar posteriormente, no estuvieron acertados. El nerviosismo se infiltraba en un Reino de León necesitado de victoria y, cuando llegaron los minutos finales, la afición puso su granito de arena para confirmar la victoria. Una victoria diferente, prácticamente de campeón, ya que la derrota del Nástic les otorga diez puntos sobre el segundo con veintiuno por disputarse. La Ponferradina mañana podría recortar dicha ventaja, como máximo, a los ocho.
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