Afición Deportiva
·28 de marzo de 2025
Obradoiro 100 – 72 Castelló: dominio de cabo a rabo

Afición Deportiva
·28 de marzo de 2025
El Obradoiro arrolla al Castelló en Sar gracias a una primera mitad excelsa en la que volvieron rayar la perfección
El transatlántico ha carburado y ahora solo hace falta ver si alguien es capaz de frenarlo. El Obradoiro ya no solo vence, sino que convence. Quizás no pueda aguantar un ritmo excelso durante los cuarenta minutos, pero es tal la profundidad de su plantilla que, posteriormente, todo queda en anécdota. Castelló tan solo le hizo cosquillas en un tercer cuarto renqueante y en el consiguieron correr. ¿El resto del encuentro? Un absoluto recital, tanto ofensivo como defensivo.
En lo individual, Brodziansky sirvió los aperitivos y Barcello los postres. Ambos fueron los máximos anotadores de su equipo, con 17 y 21 puntos respectivamente, mientras que Balvin fue el más valorado (28). El checo, una vez más, se hizo el dueño de la pintura, hasta diecisiete rebotes fue capaz de capturar. Sin embargo, volvió a tratarse de una tarea coral, pues, a excepción de Davison, todos degustaron el sabor de la canasta. El Obradoiro, en el caso de que Palencia pinche, podría pillarles en la tabla si son capaces de ganar en Cantabria el encuentro aplazado.
Se hablaba de duelo de dinámicas en la previa y no era para menos. Pues el Obradoiro, equipo más en forma de la categoría, se veía las caras con el peor de lo que va de año. Y, es que, los castellonenses llevan meses con un balance de 7-19, acumulando ya diez derrotas de forma consecutiva. Era, entonces, una oportunidad para que los gallegos siguiesen creciendo y confirmasen las excelentes sensaciones del partido ante Estudiantes. Félix Alonso dejaba fuera de convocatoria a Alejandro Galán en beneficio de Rati Andronikashvili, el habitual descarte.
Novedosa era, también, la presencia de Millán Jiménez en el quinteto inicial, quién sumaba cinco minutos en el último mes y medio. Además, visto lo visto el sábado pasado, el técnico leonés tampoco se guardaba la pareja Brodziansky-Balvin. Fueron un rodillo de inicio, una máquina anotadora con una solidez pasmosa atrás. Quintela y Faggiano, con dos triples consecutivos, mandaban una declaración de intenciones que Brodziansky, con otros cuatro, se encargaba de confirmar. Sí, el eslovaco cerró el primer cuarto con catorce puntos. Ver para creer.
Fuente: Redes Sociales `X´ del Obradoiro
No era solo lo ofensivo (6/8 T3), sino que era atrás donde se construyó el dominio. Hasta que Frederic Castelló solicitó el primer tiempo muerto con 3:25 para la conclusión, su equipo tan solo era capaz de ver el aro mediante las individualidades de Tate. Mejoró en la reanudación, sacando ventajas en la salida de bloqueos con Tarner o en los missmatch en la pintura con Ngom, pero ya parecían ir a remolque. Eso sí, el marcador decía que seguían vivos pese al festival local (26-18).
Castelló quiso recuperar su esencia, acelerar el ritmo y que se jugasen muchas posesiones. Pero, salvo en contadas ocasiones en las que Minland les permitió correr, el Obradoiro les anegaba dicha posibilidad. Y, en el juego estático, les costaba lo indecible. Buscaban que Stutz se quedara con un bajo tras la rotación defensiva, pero hasta en la gestión de las faltas estaban finos los gallegos. Y, sino encuentras el aro con asiduidad ante el transatlántico, este te penaliza. La ventaja, a tres minutos para el descanso, alcanzó los veinte (45-25).
La falta de confianza en los castellonenses era más que evidente y, con el marcador en contra, parecían bajar los brazos cuando restaba más de la mitad del choque. Un hecho que generó un efecto rebote en el Obradoiro, pues por instantes manifestaban síntomas de una peligrosa relajación. Algún triple más de la cuenta, incluso de Balvin, que no le hacían gracia a Félix Alonso en la banda. El asueto ya estaba a la vuelta de la esquina por entonces y los visitantes apenas aprovecharon dicho impasse (48-32).
El retorno del asueto fue toda una demonstración de garra y actitud por parte de Castelló que, tras estar en la UCI, reaccionó antes de que les desconectaran por completo. Lo hizo, principalmente, gracias a Tate. El de Ohio encontró dos vías inexploradas hasta aquel momento: el catch and shoot a la salida de bloqueos y la posibilidad de correr en transiciones. No es solo que se topara con ellas, sino que el Obradoiro se las permitía.
Fuente: Redes Sociales `X´ del Obradoiro
Merodearon con romper la barrera de los diez (54-44) y Félix Alonso se vio obligado a detener el cronómetro. La efectividad desde el exterior también mermó, pero seguían siendo tiros liberados, el movimiento de balón era el correcto. Ahí, cuando los visitantes respiraban en el cogote, sacó a relucir el Obradoiro su profundidad de plantilla. Barcello, que había estado desaparecido e incluso errático, devolvió la tranquilidad a Sar con dos triples antes del envite definitivo (71-54). Un pabellón que, para ser viernes noche, mostraba una buena cara y disfrutaba con su equipo.
Castelló tenía un ocho mil delante y, aunque no llegó a bajar los brazos, ya no había quién parase al transatlántico. Barcello, totalmente desatado, desangraba a un conjunto valenciano desesperado, incapaz de encontrar la forma de achicar la inundación que se les presentaba. ¿Los últimos minutos? Un mero trámite para que los Rati, Millán y compañía recuperasen confianza. Ahora les toca esperar a lo que haga Palencia para saber si, en caso de ganar el choque aplazado en Cantabria, podrían pillarles en la tabla.
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